martes, 21 de octubre de 2014

PARA ELISA


Encuentro mi cubil en esa desmesura con que emprendes cada gesto, cada paso. Estar a solas contigo -a solas con tu universo- es siempre y con toda seguridad una amenaza de exceso; una invitación al encuentro en el punto intermedio de la cuerda floja. Es por eso que he decidido esperarte ensayando unos pasos de baile en la cornisa del octavo piso.

viernes, 20 de junio de 2014

SENDEROS DE TINTA


Yo me busco y rebusco cada día en estas líneas curvas, rectas, sinuosas y zigzagueantes; estos senderos tortuosos de tinta que se retuercen como cuerpos atribulados, como infinitos laberintos que no llevan a ninguna parte excepto a la posibilidad -puede que obligatoria- de mostrar mi humilde desnudez, e incluso hacer de la piel un envoltorio transparente donde asome la única verdad que me avergüenza.

domingo, 15 de junio de 2014

TODAS LAS NOCHES DE ESTA ETERNA NOCHE


 
Todas las noches de esta eterna noche me dejo adormecer por los brazos de una princesa persa de ojos almendrados, que teje con sus labios una fina tela de araña entre los aguijones de mis párpados. Y es tan frágil el hilo susurrado en la hermosa lengua farsí, que acaba deslizándose suavemente hasta el fondo de mis sueños, antes de alzar el vuelo con la brisa del alba. Y así -cuando por fin abro los ojos- la veo alejarse transfigurada en un dédalo de húmedos diamantes que flota trazando destellos de deseo con las primeras luces del alba, mientras se escapa ingrávida entre las ondas de la vaporosa cortina. Adiós, princesa; me embriagaré con el vino de tus palabras para aturdir el dolor de esta absurda realidad.

domingo, 8 de junio de 2014

LO QUE IMPORTA


¿Qué es lo que importa? Una cometa manufacturada con cañas de río y bolsas de plástico. Las risas de unos niños. Y, al fondo, el mar plateado donde rolan los mismos vientos que inflaban las velas de aquel barco pirata que surcaba nuestros sueños.

viernes, 30 de mayo de 2014

DIALOGANDO CON EL AIRE

El poeta se ha vuelto imperceptible para todo eso que importa a los poetas. En algún momento de ese turbio devenir dejó de mirarse al ombligo y se fabricó unas alas con papel higiénico.
El poeta no está hecho para hablar el mismo idioma que tú hablas, sino para inventar otro modo diferente de arrancarse la piel y desplegarla bajo el sol. Y ahí viene la parte más cínica del asunto: la mayoría de los circunstantes prestará atención a la piel apartando la mirada de la desnudez del poeta.