viernes, 20 de junio de 2014

SENDEROS DE TINTA


Yo me busco y rebusco cada día en estas líneas curvas, rectas, sinuosas y zigzagueantes; estos senderos tortuosos de tinta que se retuercen como cuerpos atribulados, como infinitos laberintos que no llevan a ninguna parte excepto a la posibilidad -puede que obligatoria- de mostrar mi humilde desnudez, e incluso hacer de la piel un envoltorio transparente donde asome la única verdad que me avergüenza.

domingo, 15 de junio de 2014

TODAS LAS NOCHES DE ESTA ETERNA NOCHE


 
Todas las noches de esta eterna noche me dejo adormecer por los brazos de una princesa persa de ojos almendrados, que teje con sus labios una fina tela de araña entre los aguijones de mis párpados. Y es tan frágil el hilo susurrado en la hermosa lengua farsí, que acaba deslizándose suavemente hasta el fondo de mis sueños, antes de alzar el vuelo con la brisa del alba. Y así -cuando por fin abro los ojos- la veo alejarse transfigurada en un dédalo de húmedos diamantes que flota trazando destellos de deseo con las primeras luces del alba, mientras se escapa ingrávida entre las ondas de la vaporosa cortina. Adiós, princesa; me embriagaré con el vino de tus palabras para aturdir el dolor de esta absurda realidad.

domingo, 8 de junio de 2014

LO QUE IMPORTA


¿Qué es lo que importa? Una cometa manufacturada con cañas de río y bolsas de plástico. Las risas de unos niños. Y, al fondo, el mar plateado donde rolan los mismos vientos que inflaban las velas de aquel barco pirata que surcaba nuestros sueños.

viernes, 30 de mayo de 2014

DIALOGANDO CON EL AIRE

El poeta se ha vuelto imperceptible para todo eso que importa a los poetas. En algún momento de ese turbio devenir dejó de mirarse al ombligo y se fabricó unas alas con papel higiénico.
El poeta no está hecho para hablar el mismo idioma que tú hablas, sino para inventar otro modo diferente de arrancarse la piel y desplegarla bajo el sol. Y ahí viene la parte más cínica del asunto: la mayoría de los circunstantes prestará atención a la piel apartando la mirada de la desnudez del poeta.

domingo, 25 de mayo de 2014

(CONCLUSIONES)



Los acontecimientos se desarrollaron -obviamente- en el lugar de autos. Esto es, en la cochera donde el demandado Kaspar K. mantenía furtivos encuentros con la hermosa y turbadora Wallis C. Aquella noche -o más bien, aquella madrugada- el susodicho (me refiero, claro está, a Kaspar K) estacionó su todoterreno junto al monovolumen de la susodicha (Wallis C., por supuesto) y descendió de su flamante vehículo de tracción 4x4, para acceder al espacioso asiento trasero del automóvil de la susodicha. Tras los prolegómenos de rigor (siempre tan sobrevalorados) los demandados, dejándose llevar por sus más bajos instintos, se lanzaron a una ruidosa y desesperada cópula. Aquella cacofonía (¡a tan altas horas de la madrugada!) puso en alerta al diligente vigilante de seguridad Billy Bob C. (mi cliente, para más señas) quien, en estricto cumplimiento del deber para el que fue investido y uniformado (con las correspondientes recomendaciones) se acercó con el preceptivo sigilo por la parte trasera del M.V donde la susodicha (la hermosa y turbadora Wallis C.) y el susodicho (posteriormente identificado como Kaspar K.) fornicaban sórdidamente, obviando las más elementales normas del decoro. Mi cliente (el siempre diligente Billy Bob C.) proyectó la luz de su linterna reglamentaria hacia y a través de la ventanilla trasera del M.V. de la susodicha (Wallis C., como venimos diciendo), quien, ora por la impresión producida por la repentina aparición del luminoso rayo; ora por una violenta convulsión a resultas del éxtasis pasional, ora pro nobis; el caso es que lanzó una violenta patada, digna de una consumada kungfuteka, kungfunera, kungfuninana o kungfómana (quí lo sá), que provocó la (no menos violenta) apertura del portón trasero del M.V. de la susodicha (Wallis C., siempre tan hermosa y turbadora), el cual fue a impactar directamente en el rostro del vigilante Billy Bob C. (cliente de este letrado, para más señas), quebrantándole las prótesis dentales (endodoncia de la mejor calidad) que, en ausencia de los cuatro incisivos superiores, hacían las funciones iniciales de la inevitable deglución.

En resumidas cuentas: 1ª) Que K.K. y W.C. se encontraron sus respectivos T.T. (4x4) y M.V  2ª) Que los susodichos (W.C. y K.K) fueron sorprendidos B.B.V. en ejercicio de sus funciones (las de mi cliente, no las de W.C. y K.K.). 3ª) Que W.C. lanzó la puerta trasera de su M.V. contra los implantes 11, 12, 21 y 22, de B.B.V.

Es por ello que SUPLICO que el tribunal condene a la susodicha (W.C.) a satisfacer el importe de los daños materiales, y solidariamente a los susodichos (W.C. y K.K) a abonar el montante de los daños morales del otrosí de la demanda, todo ello con la correspondiente condena en costas de la presente instancia.