domingo, 15 de febrero de 2015

HAY CHUBASCOS DE LUNA SOBRE LA ALFOMBRA



Por lo que he llegado a saber -que es poco y de escasa utilidad- no existe ninguna criatura humana cuya piel exhale el perfume de las flores de almendro. Ahora bien, no es menos cierto que, aquellos que son capaces de multiplicar sus vidas en el interior de unas páginas, han adquirido el derecho a creer que el talle de un amante podría oler como huelen los sueños. Y eso sucede porque las otras vidas que vivimos cuando estamos leyendo pueden (y deben) contener chubascos de luna sobre la alfombra. 
No existen las personas maravillosas salvo en nuestro febril imaginario de fabuladores empedernidos. A veces, eso sí, hay seres humanos cuya calidad nos devuelve la fe en nuestra especie.
Mientras tanto nos queda la posibilidad de acercar la nariz a las ramas salpicadas de nata y creer en todo aquello que nos de hace estar vivos. 

miércoles, 4 de febrero de 2015

EL ASOMBRO


Lo que más me fascina de La Morocha es su capacidad para el asombro. Se diría que ha nacido para asombrarse una y otra vez sin solución de continuidad. Hay noches en que la he sentido asombrarse más de diez veces consecutivas. En esas horas, paradójicamente, el asombrado suelo ser yo.

viernes, 2 de enero de 2015

MIEL


 
De alguna manera que no alcanzo a comprender ha entrado una ninfa en el tarro de la miel. Cada tarde, la familia en pleno se congrega en torno a la mesa de la cocina para contemplar las evoluciones de nuestra diminuta invitada en el espeso fluido. Ella se mueve despacio sin preocuparse por las posibles consecuencias de una alimentación acusadamente hipercalórica. Mi hermana -tan discreta ella- ha sido la primera en dar la voz de alarma sobre el desmesurado tamaño de las nalgas de nuestra ninfa. Y qué más da -pregunto yo- siempre que ella sea feliz en su universo de ámbar.

domingo, 28 de diciembre de 2014

MI PEQUEÑO VIOLÍN MAGENTA


Esta noche he soñado con mi pequeño violín magenta y he vuelto a escuchar la luz vibrante de su interior ungida por la proximidad del arco incandescente. He vuelto a hacer sonar su corazón/carcasa con aquella oportunidad que creía perdida. Mi pequeño violín magenta suspira volutas de aire perfumado cuando nadie se interpone en nuestros silencios.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

INVIERNO


Me visto con tu piel durante las trémulas madrugadas de invierno. Tanto es así que he llegado a confundir mis manos con la suave curva que traza una interrogación en el tobogán de tu cuello. Abril ha de llegar antes de devolverte la ropa y aprenderme el perfume de todo aquello que devoraba tan delicadamente.